jueves, 14 de agosto de 2014

MISTERIOS DOLOROSOS DADOS PARA ESTOS TIEMPOS






MISTERIOS DOLOROSOS DADOS PARA ESTOS TIEMPOS

Para prepararse a rezar los Misterios Dolorosos del Santo Rosario, primero hacer un acto de alabanza y reparación: 

Que el Nombre Sacratísimo, digno de toda adoración, incomprensible e inefable de Dios, sea por siempre alabado, bendecido, amado, adorado y glorificado en el Cielo, en la tierra y bajo la tierra, por todas las criaturas de Dios y por el Sagrado Corazón de Nuestro Señor Jesucristo en el Santísimo Sacramento del Altar. Amén (*).

Pongamos en nuestra mente la Santa Faz de Jesús.... Nuestro Señor dijo: “Al ofrecerle Mi Faz a Mi Padre Eterno, nada será rechazado y se obtendrá la conversión de muchos pecadores” (**):






Padre Eterno, te ofrezco la Adorable Faz de tu Amado Hijo, para honra y gloria de tu Nombre, por la conversión de los pecadores y la salvación de los moribundos, especialmente en esta Ciudad (el nombre de tu ciudad o población) y en todas las ciudades de este mundo. Amén.

Rezar el Credo, el Padre Nuestro, 3 Avemarías y el Gloria. Continuar con las siguientes  meditaciones en cada misterio.



PRIMER MISTERIO DOLOROSO
LA ORACIÓN EN EL HUERTO DE GETSEMANÍ


 

Contemplemos a Nuestro Santísimo Señor arrodillado en el Huerto de Getsemaní, y veamos sus Santos Poros abiertos tras derramar su Preciosa Sangre. Oremos:

Oh, Santísimo Jesús, te invoco por mediación de tus Santas Llagas; pongo en cada uno de tus Poros abiertos, durante tu santo dolor y agonía, a todos los que están en los medios de comunicación, especialmente, a aquellos que crean y deciden lo que nosotros y nuestros hijos vemos, escuchamos y leemos. Pido especialmente por quienes activamente promueven la pornografía, la perversión, la inmoralidad y lo oculto, en películas, internet, revistas, periódicos, radio y sobre todo en televisión.

Oro, por mediación de tu Preciosísima Sangre, y te pido que con Ella queden selladas dentro de tus Santas Llagas, cada una de esas personas. Señor Jesús, en tu Santo Nombre, ato todo mal que pueda corromper a dichas personas, e invoco tu Divina Justicia y tu Divina Misericordia para con ellas.
Amén.


Al final de cada misterio rezar un Padre Nuestro, 10 Avemarías, Gloria y la jaculatoria que acostumbra.


SEGUNDO MISTERIO DOLOROSO
LA FLAGELACIÓN


 

Contemplemos a nuestro Santísimo Señor encadenado a la columna de la flagelación, y veamos su Santa Carne abierta y desgarrada. Oremos:

Oh, Santísimo Jesús, te invoco por mediación de tus Santas Llagas; pongo dentro de cada una de las heridas más abiertas y profundas en tu Santísima Espalda, que dejaron al descubierto tus Santos Huesos, a todos los líderes del mundo que se encuentran en el gobierno y la política, (nombrar al Gobernante de su país y/o ciudad), especialmente a aquellos que buscan coartar la libertad.

Oro, por mediación de tu Preciosísima Sangre, y te pido que con Ella queden selladas dentro de tus Santas Llagas, cada una de esas personas. Señor Jesús, en tu Santo Nombre, ato todo mal que pueda corromper a dichas personas, e invoco tu Divina Justicia y tu Divina Misericordia para con ellas.
Amén.


TERCER MISTERIO DOLOROSO
LA CORONACIÓN DE ESPINAS


 

Contemplemos a Nuestro Santísimo Señor empapado en su Sacratísima Sangre, desgarrado y magullado por los golpes, sin apenas poder respirar; y veamos cómo es azotado y como le encajan la corona de la burla, perforando profundamente su Sagrada Cabeza. Oremos:

Oh Santísimo Jesús, te invoco por mediación de tus Santas Llagas; pongo dentro de estas inefables y punzantes heridas mortales, causadas por esas espinas como dagas, a todos los que se encuentran en el medio de las finanzas y el comercio; especialmente, a aquellos que han vendido o venderán sus almas eternas, por avaricia o por su ambición de poder.

Oro, por mediación de tu Preciosísima Sangre, y te pido que con Ella queden selladas dentro de tus Santas Llagas, cada una de esas personas. Señor Jesús, en tu Santo Nombre, ato todo mal que pueda corromper a dichas personas, e invoco tu Divina Justicia y tu Divina Misericordia para con ellas. Amén.


CUARTO MISTERIO DOLOROSO
JESÚS CARGA LA CRUZ

Contemplemos a Nuestro Santísimo Señor caído por tercera vez, sus Santos Pies terriblemente deformados, sus Santas Piernas desgarradas, sus Amadas Rodillas destrozadas, sus Santísimas Manos, Brazos y Codos tan magullados, golpeados y atormentados por atroces dolores. Sobre todo amado Jesús, recordamos la herida de tu Sagrado Hombro sobre el cual cargaste tu amada Cruz. Esa herida que causó en tu Santa Carne y Huesos, una mayor angustia y dolor que cualquier otra Santa Herida. Tu Carne tan desgarrada dejó tus Huesos al descubierto. (***) Oremos:

Oh, Santísimo Jesús, te invoco por mediación de tus Santas Llagas; pongo en lo más hondo de esos tormentos salvíficos, a todos los que tienen autoridad sobre otros, desde la más simple autoridad, hasta la de aquellos que tienen en sus manos la vida y el destino de los demás.

Oro, por mediación de tu Preciosísima Sangre, y te pido que con Ella queden selladas dentro de tus Santas Llagas, cada una de esas personas. Señor Jesús, en tu Santo Nombre, ato todo mal que pueda corromper a dichas personas, e invoco tu Divina Justicia y tu Divina Misericordia para con ellas.
Amén.


QUINTO MISTERIO DOLOROSO
LA CRUCIFIXIÓN


 

Contemplemos a Nuestro Santísimo Señor clavado en la Cruz, sufriendo una muerte dolorosísima y atroz; en medio de sus tormentos, su pensamiento siempre estuvo fijo en nosotros, en nuestra redención y salvación, entregándonos finalmente al cuidado de Su Madre. Oremos: 

Oh Santísimo Jesús, te invoco por mediación de tus Santas Llagas; pongo en lo más  profundo de cada una de las Llagas que sufriste en la Crucifixión, las de tus Amadas Manos, tus Santos Pies y la venerada Llaga de tu Sagrado Costado, a todas las familias, especialmente a aquellas dentro de la Ciudad de (mencionar tu ciudad), cuyos padres se han divorciado o están por hacerlo. Así mismo, a todos aquellos que han cometido el abominable pecado del aborto o que están pensando en cometer éste u otros actos de violencia, y a todos aquellos que están atrapados en la perversión y el adulterio.

Pongo también dentro de estas Santas Llagas, sangrientas y martirizantes, a todos los hijos de esas personas y familias, para  preservarlos de la mancha por tales pecados y para conservarlos bajo la protección de la Sagrada Familia, libres de los deseos de la carne y de todo apego a las cosas de este mundo.

Oro, por mediación de tu Preciosísima Sangre, y te pido que con Ella queden selladas dentro de tus Santas Llagas cada una de esas personas. Señor Jesús, en tu Santo Nombre, ato todo mal que pueda corromper a dichas personas, e invoco tu Divina Justicia y tu Divina Misericordia para con ellos.
Amén.




 "Así como los hijos de una familia tienen una misma carne y sangre, también Jesús participó de esa condición, para anular con su muerte al que controlaba la muerte, es decir, al Diablo,  y para liberar a los que, por miedo a la muerte, pasan la vida como esclavos del Diablo.Está claro que no vino en auxilio de los ángeles, sino de nosotros, los descendientes de Abrahán".
Carta a los Hebreos

Oracion contra el maleficio del ritual griego





 



 
Oraciones contra el maleficio 
(del ritual griego)

Kyrie eleison. Dios nuestro Señor, oh Soberano de los siglos, omnipotente y todopoderoso, tú que lo has hecho todo y que lo transformas todo con tu sola voluntad; tú que en Babilonia transformaste en rocío la llama del horno siete veces más ardiente y que protegiste y salvaste a tus tres santos jóvenes; tú que eres doctor y médico de nuestras almas; tú que eres la salvación de aquellos que se dirigen a ti, te pedimos y te invocamos, haz vana, expulsa y pon en fuga toda potencia diabólica, toda presencia y maquinación satánica, toda influencia maligna y todo maleficio o mal de ojo de personas maléficas y malvadas realizados sobre tu siervo...
haz que, en cambio, de la envidia y el maleficio obtenga abundancia de bienes, fuerza, éxito y caridad; tú, Señor, que amas a los hombres, extiende tus manos poderosas y tus brazos altísimos y potentes y ven a socorrer y visita esta imagen tuya, mandando sobre ella el ángel de la paz, fuerte y protector del alma y el cuerpo, que mantendrá alejado y expulsará a cualquier fuerza malvada, todo envenenamiento y hechicería de personas corruptoras y envidiosas; de modo que debajo de ti tu suplicante protegido te cante con gratitud: “el Señor es mi salvador y no tendré temor de lo que pueda hacerme el hombre.” “No tendré temor del mal porque tú estás conmigo, tú eres mi Dios, mi fuerza, mi poderoso Señor, Señor de la paz, padre de los siglos futuros”. Sí Señor Dios nuestro, ten compasión de tu imagen y salva a tu siervo...
de todo daño o amenaza procedente de maleficio, y protégelo poniéndolo por encima de todo mal; por la intercesión de la más que bendita, gloriosa Señora, la madre de Dios y siempre Virgen María, de los resplandecientes arcángeles y de todos sus santos. ¡Amén!






 


SOLTÁNDONOS DE HECHICERÍA, BRUJERÍA Y PODERES RELACIONADOS

“En el Nombre de Jesucristo ahora reprendo, rompo y me suelto así como suelto a mi familia, de toda maldición maligna que fue impuesta a través de personas, cultos o fuente ocultista. Yo ordeno a cualquier poder demoníaco que me deje en el Nombre de Jesucristo. Yo soy la cabeza y no la cola. Yo estoy encima y no debajo.”





   

 
Rompiendo maldiciones confesadas

En el Nombre de Jesucristo confieso todos los pecados de mis antepasados, y por la redención en la sangre de Jesús, rompo el poder de cada maldición transmitida a mí por la línea ancestral.
Ahora confieso y me arrepiento de cada y de todo pecado que cometí, conocido y no conocido, y acepto el perdón de Cristo. El me ha redimido de la maldición de la ley. Escojo la bendición y rechazo la maldición. En el nombre de Jesucristo, rompo el poder de toda maldición que se habló contra mi persona. Cancelo la fuerza de toda predicción proferida en mi contra, intencional o no, y que no fue pronunciada de acuerdo a las bendiciones prometidas por Dios. Yo bendigo a todos los que me maldijeron. Yo perdono a toda persona que me calumnió y que habló maldición en mi contra. En el Nombre de Jesucristo yo ordeno que todo espíritu de maldición me deje ahora."







 
ROMPIENDO ATADURAS IMPÍAS DEL ALMA

“En el nombre del Señor Jesucristo, ahora renuncio, rompo y me suelto de todo dominio y atadura demoníaco ejercida a través de mi madre, mi padre, mis abuelos y de todo ser humano, vivo o muerto, que me ha dominado y controlado de cualquier manera. Te agradezco Señor por liberarme.”


 Fuente:

Audios de Sanacion y Liberacion

miércoles, 13 de agosto de 2014

Diversos Textos sobre el demonio


Diversos Textos sobre el demonio


Escogió el mal


Si miras hacia el sol serás inmediatamente iluminado; si miras hacia la sombra, necesariamente quedarás rodeado de tinieblas. El diablo es malo por haber escogido la maldad libre y conscientemente, no porque su naturaleza esté de por si en oposición con el bien (SAN BASILIO, Sermón 15).


Su actuación constante cerca del hombre

Siempre está ojo avizor contra nosotros el enemigo antiguo; no nos durmamos. Sugiere halagos, pone celadas, introduce malos pensamientos y, para llevarnos a dolorosa ruina, pone delante lucros y amenaza con perjuicios. Todos ahora y cada uno es probado, cada cual a su modo (SAN AGUSTÍN, Sermón 6).

Las cosas que proceden de la naturaleza y las que parten de nuestra voluntad, son de poca importancia, comparadas con la guerra implacable que nos tiene declarada el demonio. (SAN JUAN CRISÓSTOMO,en Catena Aurea,vol I, p.374).

 

Nos dice también San Pedro: Vigilad constantemente, pues el demonio esta rondando cerca de vosotros como león rugiente, que busca a quien devorar. Y el mismo Jesucristo nos dice: Oran sin cesar, para que no caer en la tentación: es decir, que el demonio nos acecha en todas partes. De manera que es preciso contar con que, en cualquier parte o en cualquier estado que nos hallemos, nos acompañará la tentación. (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre las tentaciones).

Nuestro enemigo el diablo nos rodea siempre, tratando de quitarnos la semilla de la palabra que ha sido puesta en nosotros. (SAN ATANASIO, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 396).





La tentación

Como general competente que asedia un fortín, estudia el demonio los puntos flacos del hombre a quien intenta derrotar, y lo tienta por su parte mas débil. (SANTO TOMÁS, Sobre el Padrenuestro, 1. c., p. 162).

Sus armas son la astucia, el engaño y la torpeza espiritual y sus despojos los hombres engañados por él. (SAN BEDA, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 30).

Dos pasos del diablo: primero engaña, y después de engañar intenta retener en el pecado cometido. (SANTO TOMÁS, Sobre el Padrenuestro, 1. c. , p. 163).

Las tentaciones de Nuestro Señor son también las tentaciones de sus servidores de un modo individual. Pero su escala, naturalmente, es diferente: el demonio no va a ofreceros a vosotros ni a mi todos los reinos del mundo. Conoce el mercado y, como buen vendedor, ofrece exactamente lo que calcula que el comprador tomará. Supongo que pensará, con bastante razón, que la mayor parte de nosotros podemos ser comprados por cinco mil libras al año, y una gran parte de nosotros por mucho menos. Tampoco nos ofrece sus condiciones de modo tan abierto, sino que sus ofertas vienen envueltas en toda especie de formas plausibles. Pero si ve la oportunidad, no tarda mucho en señalarnos a ustedes y a mi como podemos conseguir aquello que queremos si aceptamos ser infieles a nosotros mismos y, en muchas ocasiones, si aceptamos ser infieles a nuestra lealtad católica. (R. A.KNOX, Sermones pastorales, P. 79).


 

Trata siempre de sembrar la confusión

El diablo no permite a aquellos que no velan, que vean el mal hasta que lo han consumado. (SAN JUAN CRISÓSTOMO, en Catena Aurea, vol. III, p. 345).

Supongan, por ejemplo, que sobre las calles de una populosa ciudad cayera de repente la oscuridad; pueden imaginar, sin que yo se lo cuente, el ruido y el clamor que se produciría. Transeúntes, carruajes, coches, caballos, todos se hallarían mezclados. Así es el estado del mundo. El espíritu maligno que actúa sobre los hijos de la incredulidad, el dios de este mundo, como dice S. Pablo, ha cegado los ojos de los que no creen, y he aquí que se hallan forzados a reñir y discutir porque han perdido su camino; y disputan unos con otros, diciendo uno esto y otro aquello, porque no ven. (CARD.J. H. NEWMAN, Sermón para el Domingo 11 de Cuaresma. Mundo y pecado).

El lobo roba y dispersa las ovejas, porque a unos los arrastra a la impureza, a otros inflama con la avaricia, a otros los hincha con la soberbia, a otros los separa por medio de la ira, a este le estimula con la envidia, al otro le incita con el engaño. De la misma manera que el lobo dispersa las ovejas de un rebaño y las mata, así también hace el diablo con las almas de los fieles por medio de las tentaciones. (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 14 sobre los Evang.).

Siendo un ángel apóstata, no alcanza su poder más que a seducir y apartar el espíritu humano para que viole los preceptos de Dios, oscureciendo poco a poco el corazón de aquellos que tratarían de servirle, con el propósito de que olviden al verdadero Dios, sirviéndole a él como si fuera Dios. Esto es lo que descubre su obra desde el principio. (SAN IRENEO, Trat. contra las herejías, 5).

Perverso maestro es el diablo, que mezcla muchas veces lo falso con lo verdadero, para encubrir con apariencia de verdad el testimonio del engaño. (SAN BEDA, en Catena Aurea, vol. IV, p. 76).






En la hora de la muerte

Debemos procurar pensar con santo temor cuán furioso y terrible se presentará el demonio en el día de nuestra muerte, buscando en nosotros sus obras; cuando vemos que se presentó a Dios al morir en su carne, y buscó alguna de sus obras en Aquel en quien nada pudo encontrar. (SAN GREGORIO MAGNO, Hom. 39 sobre los Evang.).

Trata de aprovechar cualquier circunstancia y estado de ánimo especialmente la tristeza

Alguien podría quizá preguntar: ¿cómo se explica que el diablo utilice las citas de la Sagrada Escritura?

No tiene mas que abrir el Evangelio y leer. Encontrará escrito: Entonces el diablo lo tomó —se trata del Señor, del Salvador— y lo puso sobre lo alto del templo y le dijo: si eres el Hijo de Dios, échate de aquí abajo; pues está escrito: te he encomendado a los ángeles, los cuales te tomarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra (Mt 4, 5-6).

¿Qué no hará a los pobres mortales el que tuvo la osadía de asaltar, con testimonios de la Escritura, al mismo Señor de la majestad? (SAN VICENTE DE LERINS, Conmonitorio, n. 26).

Después (de cometido el mal) el diablo exageró de tal manera su tristeza que llegó a perder al desgraciado. Algo semejante pasó en Judas, pues después que se arrepintió no supo contener su corazón, sino que se dejo llevar por la tristeza inspirada por el diablo, la cual le perdió. (ORIGENES, en Catena Aurea, vol. III, p. 346).



 

El pecador queda, en cierto modo, bajo la potestad del demonio

De la misma manera que la nave (una vez roto el timón) es llevada a donde quiere la tempestad, así también el hombre, cuando pierde el auxilio de la gracia divina por su pecado, ya no hace lo que quiere, sino lo que quiere el demonio. (SAN JUAN CRISÓSTOMO, en Catena Aurea, vol. III, p.

Cuando el demonio se aparta de alguno, acecha el instante oportuno, y cuando le ha inducido a un segundo pecado, acecha la ocasión para el tercero. (ORIGENES, en Catena Aurea, vol. III, p. 346).

 


No tiene tanto poder para vencernos como para tentarnos. Incluso tiene limitado el poder de tentar

El afirmar que éstos enemigos se oponen a nuestro progreso, lo decimos solamente en cuanto nos mueven al mal, no que creamos que nos determinen efectivamente a él. Por lo demás, ningún hombre podría en absoluto evitar cualquier pecado, si tuvieran tanto poder para vencernos como lo tienen para tentarnos. Si por una parte es verdad que tienen el poder de incitarnos al mal, por otra es también cierto que se nos ha dado a nosotros la fuerza de rechazar sus sugestiones y la libertad de consentir en ellas. Pero si su poder y sus ataques engendran en nosotros el temor, no perdamos de vista que contamos con la protección y la ayuda del Señor. Su gracia combate a nuestro favor con un poder incomparablemente superior al de toda esa multitud de adversarios que nos acosan. Dios no se limita únicamente a inspirarnos el bien. Nos secunda y nos empuja a cumplirlo. Y más de una vez, sin percatarnos de ello y a pesar nuestro, nos atrae a la salvación. Es, pues, un hecho cierto que el demonio no puede seducir a nadie, si no es a aquel que libremente le presta el consentimiento de su voluntad. (CASIANO, Colaciones, 7).



 
El diablo tiene un cierto poder; sin embargo, las más de las veces quiere hacer daño y no puede porque éste poder está bajo otro poder [...], ya que Quien da facultad al tentador, da también su misericordia al que es tentado. Ha limitado al diablo los permisos de tentar. (SAN AGUSTIN, Sobre el Sermón de la Montaña, 2).

El diablo no puede dominar a los siervos de Dios que de todo corazón confían en Él. Puede, sí, combatirlos, pero no derrotarlos. (PASTOR DE HERMAS, Epílogo sobre los Mandamientos, 2).


 

No conoce directamente la naturaleza de nuestros pensamientos

Los espíritus inmundos no pueden conocer la naturaleza de nuestros pensamientos. Únicamente les es dado columbrarlos (
Divisar, otear desde lejos una cosa, sin distinguirla bien.)  merced a indicios sensibles o bien examinando nuestras disposiciones, nuestras palabras o las cosas hacia las cuales advierten una propensión por nuestra parte. En cambio, lo que no hemos exteriorizado y permanece oculto en nuestras almas les es totalmente inaccesible.

Inclusive los mismos pensamientos que ellos nos sugieren, la acogida que les damos, la reacción que causan en nosotros, todo ésto no lo conocen por la misma esencia del alma, antes bien, por los movimientos y manifestaciones del hombre exterior.
(CASIANO, Colaciones, 7).




Es como un gran perro encadenado, que solamente muerde a quienes se le acercan demasiado

Nos dice San Agustín, para consolarnos, que el demonio es un gran perro encadenado, que acosa, que mete mucho ruido, pero que solamente muerde a quienes se le acercan demasiado. (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre las tentaciones).


 


Ayuda de los Sacramentos, de la oración, de la limosna y de los sacramentales para vencer la tentación

Me dices que por qué te recomiendo siempre, con tanto empeño, el uso diario del agua bendita. Muchas razones te podría dar. Te bastará, de seguro, ésta de la Santa de Ávila: "De ninguna cosa huyen más los demonios, para no tornar, que del agua bendita" (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 5t2).

Dios nos envía amigos, ora sea un santo, ora un ángel, para consolarnos [...]; nos hace sentir con mayor fuerza la eficacia de sus gracias a fin de fortalecernos y armarnos de valor. Mas, al recibir los sacramentos, no es un santo o un ángel, es Él mismo quien viene revestido de todo su poder para aniquilar a nuestro enemigo. El demonio, al verle dentro de nuestro corazón, se precipita a los abismos; aquí tenéis, pues, la razón o motivo por el cual el demonio pone tanto empeño en apartarnos de ellos, o en procurar que los profanemos. En cuanto una persona frecuenta los sacramentos, el demonio pierde todo su poder sobre ella. (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la perseverancia)

 

(Mas líbranos del mal). Nada queda ya que deba pedirse al Señor cuando hemos pedido su protección contra todo lo malo; la cual, una vez obtenida, ya podemos considerarnos seguros contra todas las cosas que el demonio y el mundo pueden hacer. ¿Qué miedo puede darnos el siglo, si en el tenemos a Dios por defensor? (SAN CIPRIANO, en Catena Aurea, vol. II, pp. 371-372).

Ningún poder humano puede ser comparado con el suyo y sólo el poder divino lo puede vencer y tan sólo la luz divina puede desenmascarar sus artimañas.
El alma que hubiera de vencer la fuerza del demonio no lo podrá conseguir sin oración ni podrá entender sus engaños sin mortificación y sin humildad (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cántico espiritual, 3, 9).

Donde se da limosna no se atreve a penetrar el diablo. (SAN JUAN CRISÓSTOMO, Hom. sobre la l.a Epístola a los Colosenses, 35).


La ayuda del Ángel Custodio

Acude a tu Custodio, a la hora de la prueba, y te amparará contra el demonio y te traerá santas inspiraciones. (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 567).

 

El humilde vence al demonio

Refiérese en la vida de San Antonio Abad que Dios le hizo ver el mundo sembrado de lazos que el demonio tenía preparados para hacer caer a los hombres en pecado. Quedó de ello tan sorprendido que su cuerpo temblaba como la hoja de un árbol, y dirigiéndose a Dios le dijo: "Señor, ¿quién podre escapar de tantos lazos?" Y oyó una voz que le dijo: "Antonio, el que sea humilde; pues Dios da a los humildes la gracia necesaria para que puedan resistir a las tentaciones; mientras permite que el demonio se divierta con los orgullosos, los cuales caerán en pecado en cuanto sobrevenga la ocasión. Mas a las personas humildes el demonio no se atreve a atacarlas" (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre la humildad).


La ayuda de la Virgen

El príncipe de este mundo ignora la virginidad de María y su parto y la muerte del Señor: tres misterios resonantes cumplidos en el silencio de Dios.
(SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA, Carta a los Tralianos, 9, 1).



¿Que por momentos te faltan las fuerzas?—¿,Por que no se lo dices a tu Madre: consolatrix afflictorum, auxilium christianorum... spes postra, regina apostolorum? (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 515).

¡Que cosas nos dicen los santos de María! ¿Quién volvió a su casa sin alegría ni gozo, después de haber pedido a María, la Madre del Señor, lo que deseaba? (SAN AMADEO, Homilias).

Así como Eva fue seducida por un ángel para que se alejara de Dios, desobedeciendo su palabra, así María fue notificada por otro ángel de que llevaría a Dios en su seno, si obedecía su palabra. Y como aquella fue inducida a no obedecer a Dios, así esta fue persuadida a obedecerlo, y de esta manera la Virgen María se convirtió en abogada de la virgen Eva. (SAN IRENEO, Trat. contra las herejias, 5).




En todo peligro puedes alcanzar la salvación de esta Virgen gloriosa; por eso se dice: Mil escudos—mil remedios contra los peligros—cuelgan de ella (Cant 4, 4). Igualmente, para cualquier obra virtuosa puedes invocarla en tu ayuda; por eso dice Ella misma: En mi esta toda esperanza de vida y de virtud. (Eclo 24, 25) (SANTO TOMAS, Sobre el Avemaria, 1. c., p. 182).






“Hijo mío el más querido… ¿Acaso no estoy yo aquí, yo que tengo el honor de ser tu Madre? ¿Acaso no estás bajo mi sombra, bajo mi amparo? ¿Acaso no soy yo la fuente de tu alegría? ¿Qué no estás en mi regazo, en el cruce de mis brazos? … Por favor, que ya ninguna otra cosa te angustie, ni te perturbe...

 María de Guadalupe




lunes, 11 de agosto de 2014

PARA LIBERARSE Y SANAR

PARA LIBERARSE Y SANAR

P. Ghislain Roy

 

Consejos para vivir nuestra fe en profundidad. Oraciones de liberación y de sanación.

fuente




http://www.mediafire.com/view/v4dsc6pfdtdvtg2/P._Ghislain_Roy_-_Para_liberarse_y_sanar.pdf




 

 

Obstáculos para la liberación 


1- El rencor o el rechazo de perdonar es el mayor impedimento. “Perdonad y seréis perdonados” (Mt 6,14), “Perdónanos nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden” (Mt 6,12). 


2- La falta de esfuerzo personal. Se espera todo del sacerdote o de las personas que oran. Hay que combatir todos los días.  


3- La falta de expiación o de reparación por nuestros pecados. Nos incumbe la obligación de reparar con el amor y la oración.  

4- Una práctica de magia, nunca confesada en la infancia, hecha a sabiendas o por diversión.  

5- Un pecado grave no confesado del que no queremos acusarnos y del que no queremos arrepentirnos y pedir perdón a Dios.  

6- Un pacto con Satanás o cualquier otra forma de atadura con el demonio para obtener algo de él, que ocultamos. 

7- El aborto. Los demonios atormentan a las mujeres que han abortado y la oración que no soportan es el acto de contrición que se dice diez veces seguidas de rodillas. Aconsejamos pues rezarlo varias veces al día.  

8- Desear ser liberado para dejarse ir de nuevo a una vida fácil e inmoral. Una conversión seria es indispensable.

 Fuente: Libro “Para liberarse y sanar. Consejos y oraciones de liberación y de sanación
Padre Ghislain Roy





jueves, 3 de abril de 2014

CONSEJOS PASTORALES PARA LAS PERSONAS QUE PADEZCAN ALGUNA INFLUENCIA DEMONÍACA.

¿Cómo liberarse de la influencia demoníaca?

CONSEJOS PASTORALES PARA LAS PERSONAS QUE PADEZCAN ALGUNA INFLUENCIA DEMONÍACA.




Del libro Exorcística, México 2008, suplemento del tratado Summa Daemoniaca, autor Padre José Antonio Fortea, exorcista español.
Sufra o no sufra esa influencia, la persona puede seguir los consejos que aparecen en estas páginas. Pues no hay otro remedio para la influencia que el que aquí se explica. Y si la persona no sufre influencia no le vendrá mal seguir fielmente éstos consejos.

¿QUÉ ES ESA INFLUENCIA?

La influencia puede ejercerse sobre el cuerpo (enfermedades), sobre la mente, sobre las emociones o sobre la voluntad. La influencia sobre la voluntad es al modo de una tentación fortísima. La voluntad siempre es libre y uno puede resistir una y otra vez ésta tentación intensa.
La influencia puede ser sobre el cuerpo provocando determinadas enfermedades corporales. O sobre la mente, provocando una influencia del demonio sobre las potencias del alma induciendo de forma obsesiva a determinados vicios o pensamientos obsesivos.
Es necesario saber que destruir una influencia demoníaca es como una lucha, hay que resistir, hay que esforzarse. Hay casos de influencia que acaban en minutos  y otros por los que hay que orar durante años.






¿QUÉ DEBO HACER PARA LIBERARME?

Dios permite las cruces en este mundo, para el bien de nuestra alma. La influencia demoníaca es permitida para que usted encuentre a Dios y lo ame más. Usted todavía no ha sido liberado de su influencia porque tiene más cosas que aprender y aspectos de su vida que todavía tiene que mejorar. Cuando ese proceso  toque a su fin, su influencia acabará.
Encomiéndese con confianza de hijo a su Madre la Santísima Virgen María.
Recuerde que Dios es su Padre y que lo ama como si usted fuera su único hijo sobre este mundo. Dios no se olvida de usted ni un solo minuto. Observa todos sus sufrimientos y algún día lo consolará de ellos. La liberación es siempre un milagro de Dios.
Usar los remedios espirituales no significa abandonar los remedios corporales. No desobedezca a su médico. Usted es cuerpo y alma, las medicinas del medico actuarán sobre el cuerpo, las del sacerdote sobre el alma. Por eso no abandone sus citas con el psicólogo o psiquiatra sin comunicárselo al sacerdote.
Lo primero de todo que debe entender el que padece una influencia es que el remedio más importante para su problema es que el Reino de los Cielos penetre en su corazón. Para esto es necesario conocer más el mensaje y anuncio de Nuestro Redentor Jesús de Nazaret. Para lo cual nada mejor que leer cada día una parte del Evangelio.
También es muy bueno orar a Dios a través de los Salmos, leyéndolos y meditándolos con frecuencia. En su aflicción, puede meditar los Salmos 22 (acerca del justo abandonado) o el Salmo 25 (que es una súplica y alabanza del justo a su Señor). Pero especialmente, el Salmo 23: “El Señor es mi Pastor, nada me falta, en verdes praderas me hace recostar.” 

 

 

Creer en Dios supone creer en su Único Hijo, Jesucristo. Creer en Jesús supone creer en la única religión verdadera: la Santa Iglesia Católica. Hay que ponerse en paz con Dios, tener fe y obedecer los Mandamientos de Dios.
Para los casos de influencia, la persona tiene que recibir oración de liberación. Bien sea hecha por el sacerdote para que le libere de esa influencia, bien sea por un grupo de laicos que oren por él. Siempre es preferible la oración comunitaria a la de una sola persona, pues el poder de la oración se suma.
Es necesario pedir perdón de los pecados, a Dios y después confesarse con un sacerdote. Si usted oculta algo al sacerdote, no será liberado. Si usted no juega limpio, Dios no lo premiará con la liberación. Obedecer a las directrices del sacerdote es importante.





Nunca hay que buscar la solución a esta influencia en brujos, videntes, adivinos o personas con supuestos dones. Ir a ese tipo de personas en busca de consejo ya es un pecado grave. Solo vaya a sacerdotes de la Iglesia Católica. Busque un sacerdote que sea su confesor y Director Espiritual.
El dolor de los pecados y el cambio de vida es necesario para acabar con las influencias demoníacas. Sin petición de perdón por los pecados no hay liberación de una influencia demoníaca.
Luego hay que llevar una vida cristiana y hacer oración. La oración llena el alma del amor de Dios. Si la persona no ora, no será liberada. Se debe hacer cada día un plan concreto de oración con un horario y tiempo fijado. Como mínimo sugerimos éste plan cada día:
-Leer cinco minutos el Evangelio, meditarlo después diez minutos (mejor si es en una Iglesia delante del sagrario)
-Rezar el rosario (con mucha lentitud y pensando lo que dice)
Es decir, la vida espiritual se fortalece bajo la benéfica y celestial influencia de la Eucaristía, la Virgen y la Biblia.





Escuchar misa y comulgar. Pero comulgar sin haber confesado los pecados graves no sirve de nada, al revés, es contraproducente. Si usted dice que no puede estar rezar o estar en misa porque se siente muy mal, resista. Ente a una Iglesia cuando la vea abierta para saludar al Señor. Trate de pasar tiempo delante del sagrario, allí está Jesús.
Ayunos y sacrificios (limosnas, peregrinaciones, ayuda al necesitado, etc) son útiles para la liberación de esa influencia.
Hay que perdonar de corazón todos los males que hayamos recibido del prójimo. Si usted cree que alguien le ha provocado esa influencia demoníaca, es necesario que le perdone.
Hay personas que tienen miedo de condenarse si mueren con una influencia demoníaca, hay que recordar que si usted está en gracia de Dios no tiene nada que temer. La influencia no actúa en el alma, sólo en el cuerpo o en la mente.



LA TENTACIÓN DE SAN ANTONIO,  de Domenico Morelli.


Hay que poner en orden la sexualidad para eliminar la influencia. Si eres joven y sigues practicando el amor libre, el demonio tendrá donde agarrarse y tampoco se logrará expulsar esa influencia. El demonio odia la castidad y la pureza.
Arroje de su casa cualquier tipo de amuleto que tenga. Tire a la basura cualquier libro de magia, horóscopo, adivinación o esoterismo que tenga. Postres o discos de grupos de rock satánicos.
El agua bendita, las cruces y otros objetos bendecidos son útiles, pero recuerden que ellos no pueden suplir la fe. La fe si puede suplir los objetos bendecidos.
El familiar da ánimo, recuerda los buenos propósitos y acompaña en la oración.
Y en conclusión, olvídese del demonio y céntrese en Dios!!.